Empleado, OPERARIO o EMPRENDEDOR

Empleado, OPERARIO o EMPRENDEDOR

Las personas en los despachos profesionales son el activo más importante en la cadena de valor de generación de servicios a los clientes. Si queremos cuantificar la importancia de este activo solo tenemos que ver el porcentaje que supone en la cuenta de pérdidas y ganancias del despacho, nada comparable a ninguna otra magnitud.

¿Damos la importancia necesaria a este activo? Y cuando digo importancia no digo solo el convencimiento dialéctico que “el personal es lo más importante” que “sin ellos el despacho no avanzaría” que “…” hablo de tomar consciencia del rol que supone en el día a día del despacho y lo que es más importante en el futuro del mismo.

Esta semana he tenido la oportunidad de participar en una conferencia con profesionales en la que uno de los temas que se trató fue la “Curva del Cambio” en los procesos de gestión del cambio. Fue muy descriptiva la enumeración de las fases por las que potencialmente un empleado se ve abocado frente a la gestión del cambio:

      • NEGACIÓN a la existencia o participación al cambio
      • RESISTENCIA a abandonar las conductas de “toda la vida”
      • EXPLORACIÓN a lo que quizás sí que sea un avance inevitable o una mejora evidente
      • COMPROMISO cuando finalmente decimos SI con mayúsculas al cambio por entender el mismo tanto racionalmente como emocionalmente.

La realidad dice que los Despachos Profesionales como otros muchos sectores empresariales está siendo impactado tanto por la crisis económica (entiendo que coyuntural) como por nuevos comportamientos de los consumidores y nuevas tecnologías que aportan nuevos canales y nuevas servicios al mercado. Ante este panorama ¿Qué respuesta debe dar el personal del Despacho cómo principal activo del mismo?

Para situar el escenario de pensamiento yo creo en algo que ya he compartido en otras ocasiones y es en ver al despacho cómo una unidad de producción (como si fuera una industria) donde la tecnología y el conocimiento son las herramientas de producción. Si compartimos esta idea solo cabe pensar cómo ha evolucionado la industria en los últimos, por ejemplo, cuarenta años.

No es verdad ¿que las cadenas de montaje de personal han sido sustituidas por robótica? ¿Qué los talleres artesanos son residuales si no folclóricos? ¿Qué la demanda de personal es fundamentalmente cualificada? ¿Tan descabellado es pensar que el sector de los Despachos esté sujeto a la misma Ley de la Gravedad?…

Si aceptamos pensamientos cómo estos, el reto estratégico que tenemos por delante es de primera magnitud y el recurso más afectado, en primera instancia será el personal como principal activo en las estructuras de los despachos actuales.
¿Cómo evolucionaría pues esta variable Capital Humano respecto a la variable tiempo?

Gravedad Personal 5

Para segmentar el problema y encontrar mejor la tendencia me permito dividir los empleados de los Despachos en dos etiquetas, los OPERARIO, es decir, aquellos que son simplemente parte de un proceso y simplemente incorporan mano de obra y los EMPRENDEDORES (internos) que serían los empleados que aportan creatividad, emprendimiento, valor añadido a la organización y al cliente, en definitiva y por resumirlo en una palabra que aportan CREATIVIDAD.

Entiendo que la tendencia en el tiempo del OPERARIO debe ser recesivo debido a:

    • Aplicación creciente de canales de comunicación entre las AAPP y los administrados
    • Herramientas tecnológicas sustitutivas procedimientos manuales
    • Mayor necesidad de productividad para mejorar los resultados del despacho
    • Generalización de lo digital, de lo virtual, de lo inmediato,…

En cambio el perfil EMPRENDEDOR como empleado creativo que incorpora valor continúo al desarrollo de negocio y a las relaciones con los clientes será de creciente ponderación debido a:

    • La tecnología será el principal aliado en la producción del individuo
    • La importancia del individuo no está en su trabajo sino en su creatividad
    • Cómo esta creatividad estará al servicio de la satisfacción y las emociones de los clientes
    • Orientación a resultados y no a producción
    • No es importante el puesto de trabajo si no el proyecto que desarrollas
    • No es importante el lugar que ocupas sino el espacio que llenas

Quizás haya quien piense que todo esto no lo verá y que aún concediendo la duda, estos escenarios ya no alcanzaran a mí despacho de “toda la vida”. Quien mire por el retrovisor pensando si le alcanzarán estos cambios o no que piense por un momento donde estábamos hace 10 o 15 años en cuanto a tecnología, relaciones sociales, hábitos de los clientes, preparación de las nuevas generaciones, globalización,… y cómo podemos estar por proyección estimada en el 2.025 que puede parecer una fecha muy lejana pero que solo son 10 años más.

El titular de un Despacho hasta hace poco asumía las funciones de principal productor sobre todo por su conocimiento especializado y ahora quizás sea más imprescindible que nunca, la orientación cómo empresario que incorpora la estrategia en el desarrollo del día a día. Y dentro de sus obligaciones, la del principal activo (el personal) y su continua adaptación al momento y al futuro.

Grandes retos y grandes oportunidades que empiezan por dibujar escenarios, definir estrategias y caminar en constante evolución acompañado por empleados, colaboradores, proveedores, clientes,…

Mucha suerte y muchos éxitos.

Ignasi Vidal Díez
Business Development Manager
SAGE Accountants

Derecho de autor: xavigm / 123RF Foto de archivo

Acerca de Ignasi Vidal Diez

  • Antonio Obeo Puebla

    Una de las ideas que saqué del pasado congreso Congreso, es que el empleado debe estar alineado con el negocio y no con la tarea.