La soledad del emprendedor

La soledad del emprendedor

Hoy en día, ser empresario de una pequeña empresa ciertamente es complicado. Los cambios en las necesidades del consumidor, la falta de recursos financieros, nuevos códigos de relación, los avances tecnológicos, la velocidad en la adopción de todos los cambios,… hacen que el empresario viva su condición profesional de manera muy especial.
 
Este empresario observa estos nuevos escenarios sociales y económicos con incertidumbre sino también en soledad virtual. Profesionalmente ¿Con quien comparte sus emociones? ¿Quién estimula su positividad empresarial? ¿Quién le ayuda en nuevas iniciativas, ideas, estímulos,…?
 
Las grandes empresas tienen estructuras y recursos para que los lideres de la organización puedan compartir su camino de responsabilidad. Las reuniones de los comités profesionales (tanto sectoriales como transversales) estimulan el crecimiento y desarrollo de la actividad profesional. El trabajo en equipo en si mismo es un motor de la actividad.
 
Sin embargo nuestro pequeño empresario puede tener la sensación de soledad, de falta de estimulo ante tanta adversidad, de motivación a nuevas iniciativas.
Es en este contexto que el despacho profesional que hasta el momento ha presentado sus servicios fundamentalmente como gestor de comunicación entre la empresa y la Administración sea el momento de asumir otro rol no menos importante y absolutamente actualizado a la realidad actual.
 
¿Por qué no la propuesta de valor del despacho profesional puede estar más orientada hacia el coaching, mentoring, external managing, consultor de negocio,…?
 
Este empresario ¿Estaría dispuesto a pagar por el soporte a su gestión, en el propio  emprendimiento, en la motivación? De manera regular y periódica un profesional ajeno a la pequeña empresa puede aportar ideas, control de la gestión, iniciativas, seguimiento a los compromisos definidos. La resultante será un empresario más dinámico, al frente de una organización más eficiente, con la consciencia clara de la realidad en la que se desenvuelve, con la posibilidad de contrastar sus inquietudes.
 
Toma máxima relevancia esta nueva función de valor añadido del profesional en la “tutoría” de sus clientes para de esta manera ofrecer un valor diferencial de servicio prestado, una ayuda operativa para avanzar y una fuente de ingresos alternativa y gratificante.
 
Hoy más que nunca la máxima de “si tu ganas yo gano” está más vigente que nunca y debe ser la hoja de ruta en las relaciones del despacho con su mercado. Se buscan asesores que ayuden en el desarrollo de negocio de sus clientes más que administrativos o técnicos  que simplemente ejecutan procedimientos legales o tributarios.
 
El profesional que no quiera ver menguada su cartera de clientes deberá implicarse en esta nueva dimensión. Una vez más la crisis podrá ser fuente de oportunidades.
 
Mucha suerte y muchos éxitos.
 

Ignasi Vidal Diez
Responsable de Canal y Desarrollo de Negocio en SAGE Despachos Profesionales
Comprometido con los Despachos Profesionales
Soluciones para Despachos Profesionales

Acerca de Ignasi Vidal Diez