Un Alto en el Camino

Un Alto en el Camino

Propongo hacer un alto en el camino y reflexionar como planificamos el día a día, como se define la estrategia en nuestras agendas y en los equipos en los que pertenecemos. Como la gestión del tiempo estudiada y reflexionada en seminarios, escritos,… se ve continuamente minada por elementos que con cara de urgencia pasan delante de todo. Luego llegan los resultados y como aquel que dice no tenemos ni tiempo para poder analizarlos y menos sacar conclusiones.

Circular en tren a través de unas vías en forma de llamadas, correos electrónicos, reuniones con clientes a toda velocidad con la intención de llegar al próximo destino llamado cierre de periodo no nos deja ver el paisaje por el que circulamos.

Así pues, cuán importante es la gestión del “alto en el camino” donde poder reflexionar y analizar porque las cosas están sucediendo como están sucediendo y que podemos concluir para mejorar en los resultados y en la eficiencia. Y no estoy hablando de los comités donde revisar los resultados y definir las nuevas estrategias.

Estoy pensando en aquellos espacios de tiempo y lugar que todos, en un momento u otro nos deberíamos conceder para observar los escenarios en los que nos movemos con una cierta perspectiva.

La imagen que define este “alto en el camino” es como levantar la mirada del teclado o retirarse un metro hacia atrás de la mesa. Es concederse un alto y poder pensar libremente que está pasando y como debo continuar. Este ejercicio debería estar periodificado como una tarea regular más en nuestra agenda.

Las condiciones para este momento serian:

  • Disponer de una nota donde se hayan ido apuntando los temas a reflexionar durante los días anteriores
  • Disponer de un entorno de tranquilidad donde poder pensar sin interferencias, no llamadas, no gente, no avisos
  • Tener el espíritu preparado a la reflexión, a la creatividad, a la autocritica
  • Tener disponibles todas aquellas herramientas e información potencialmente necesarias
  • Concederse un tiempo y apuntar los resultados de las conclusiones
  • Definir cuándo será el próximo “alto en el camino”

Este será un ejercicio de trabajo personal realmente necesario y muy constructivo si se realiza en las condiciones ambientales y de actitud más positiva posible.

Ahora bien, esta práctica puede ser no totalmente suficiente ya que nosotros podemos ser parte del problema o porque simplemente no conseguimos tomar la suficiente perspectiva para poder evaluar los escenarios de actuación. Llegados a este punto es cuando se hace recomendable establecer esta dinámica de reflexión con algún participante más.

Implicar a alguien “igual” a tu perfil profesional para realizar la misma dinámica pero conjuntamente hace aflorar ideas, aspectos, conclusiones que individualmente no habrían salido y con el beneficio potencial doble de los dos asistentes.

Por último también sugerir los encuentros con varias personas para tratar temas comunes en los que desde un entorno informal puedan aflorar ideas y propuestas que el día a día nunca proporcionaría, es lo denominado como Off Site a las tareas del día a día. Añadir que este tipo de dinámicas además de los resultados esperados se consiguen beneficios en forma de dinámicas de grupo y de clima laboral muy positivos.

Sea individualmente o en grupo la perspectiva del camino hay que tenerla y los beneficios que se pueden desprender más que evidentes, lo peor o lo más difícil saber encontrar el espacio y el tiempo para poder beneficiarse.

Este es el reto.

 

Ignasi Vidal

Responsable de Canal y Desarrollo de Negocio en SAGE DDP 
 

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